El truco perfecto para limpiar la campana de la cocina y que quede como nueva
Te explicamos cómo limpiar los filtros de la campana en poco tiempo y sin que quede nada de grasa
Cocinar para muchos es un placer, pero también un dolor de cabeza cuando hay que limpiar a fondo la cocina pues, aunque se limpie tras cada paso la grasa que se genera al cocinar, especialmente algunas recetas, acababa metiéndose por diferentes espacios de la cocina a cada cual más difícil de acceder.
En este mismo periódico os hemos contado cómo limpiar a fondo diferentes espacios de la cocina y la casa, hoy te explicamos un truco para limpiar la campana extractora y más en concreto los filtros de la campana, unas piezas con múltiples recovecos a los que es difícil acceder.

Si bien en existen diferentes maneras de limpiar los filtros, en las redes podemos encontrar multitud de trucos y productos para hacerlo, hoy te presentamos un método es sencillo, no requiere de mucho esfuerzo, es rápido y lo más importante no utilizaremos productos abrasivos que perjudiquen el entorno o puedan resultar peligrosos a la hora de manipularlos. Además, es muy eficaz y dejará los filtros como nuevos.
Una de las claves para que cualquier método que utilicemos funcione a la perfección es limpiar la campana con frecuencia, evitando que la suciedad y la grasa se acumule en ella y pueda formar una costra, que siempre será mucho más difícil de quitar, no solo por lo incrustada que esté, sino por lo difícil que pueda resultar acceder a ella. No obstante, si has dejado pasar demasiado tiempo entre una limpieza a fondo y otra, no te preocupes, toma notas de este truco para el que no vas a necesitar productos especiales, seguro que los tienes todos en casa.
Qué necesitas
- Una olla grande
- Agua
- 2 - 3 cucharas soperas de sal
- El jugo de uno o dos limones
- Bicarbonato
- Vinagre
Manos a la obra
- En una olla suficientemente grande para que quepan los filtros, ponemos a calentar abundante agua con la sal y el jugo de los limones.
- Añadimos dos cucharadas de bicarbonato y lo llevamos a ebullición.
- A continuación, colocamos los filtros de la campana en el interior de la olla, dándoles la vuelta si no caben por completo para que queden bien impregnados con el agua.
- Acto seguido rociamos con el vinagre, que vaya cayendo encima de los filtros. La grasa se irá desprendiendo y depositándose en el agua.
- Los dejaremos durante cinco minutos y pasado este tiempo retiraremos los filtros y enjuagaremos con abundante agua caliente. Notarás la diferencia.

Un método sencillo sin necesidad dejar los filtros horas y horas en remojo.
Los filtros también se pueden limpiar periódicamente en el lavavajillas, pero sin abusar ya que al usar productos químicos pueden acabar dañándolos, además de quitarles brillo y depositarse cal en ellos.
Para limpiar el exterior de la campana, puedes pasar un paño o esponja con agua y bicarbonato. No utilices estropajos pues estropearías la superficie. Una vez retirada la suciedad, la grasas y las dichosas huellas, solo será necesario enjuagar y secar bien con papel de cocina para que no quede pelusilla y luzca bien brillante.