Carta de Fernando Ónega al pensionista: "La guerra no ha terminado"
El Presidente del Consejo Editorial de 65Ymás analiza la ruptura del Pacto de Toledo
El martes por la noche, el día en el que se produjo la ruptura del Pacto de Toledo, Fernando Ónega, Presidente del Consejo Editorial de 65Ymás leyó en el programa "La Brújula" de Onda Cero esta "Carta al pensionista". La reproducimos íntegramente:
Te escribo, pensionista español, la noche del martes 19 de febrero en que naufragó el Pacto de Toledo. He buscado el titular más apolítico en las ediciones electrónicas de los diarios y me quedo con este de El País: “El Pacto de Toledo descarrila”. Podría escoger otros, como el de La Razón: “Podemos dinamita el Pacto de Toledo”, pero estamos en tiempo electoral. Pero cualquiera de los dos verbos, “descarrila” y “dinamita” son elocuentes, diría que dramáticamente elocuentes, para definir lo que ha ocurrido con el Pacto de cuyas recomendaciones depende tu pensión.
Tres años llevan los partidos, queridos pensionistas, tratando de llegar a un acuerdo sobre cómo se actualiza y cómo se financia. Tres años. Pero primero hubo una crisis en el PSOE, y parecía razonable dejar que el nuevo líder pudiese aclarar sus ideas. Después vino el relevo de Rajoy en el PP y pareció razonable darle a Pablo Casado la misma oportunidad. En el último año hubo cuatro borradores y fueron cayendo uno tras otro como fichas de dominó. “Hay tiempo”, decían los negociadores. Y lo había, pero las hojas del calendario se fueron consumiendo y llegamos a este punto donde Sánchez convoca elecciones y cogió al Pacto sin hacer los deberes.
"Todo lo que has luchado en las manifestaciones, todo el ejemplar y cívico movimiento de pensionistas, todo lo que han dicho tus asociaciones se estrelló contra el tiempo y contra la literatura de un borrador"
Y este martes, apretados por las urgencias, lo intentaron, pero Podemos se metió a pedir una nueva redacción, y parecía una trampa: a la Legislatura le quedan días y no se puede llegar al 28 de abril, y menos al 5 de mayo, fecha de la disolución de las Cortes. Se trataba de garantizar el poder adquisitivo de las pensiones más allá de este año. Ser trataba de meter la corrección de la evolución del PIB y de los salarios. Creo que también de cómo aumentar los ingresos. Hasta hubo la ocurrencia de que los robots cotizasen. Y todo se ha dinamitado, pensionista.
Todo lo que has luchado en las manifestaciones, todo el ejemplar y cívico movimiento de pensionistas, todo lo que han dicho tus asociaciones se estrelló contra el tiempo y contra la literatura de un borrador. En este país hay tiempo para todo. Incluso para celebrar cuatro elecciones en un mes. Pero, salvo que corrijan en los próximos días, no hubo tiempo para garantizar tu pensión y la de tus hijos. Querido pensionista, la guerra no ha terminado. O rectifican con urgencia, o la tienes que volver a empezar.