¿Te gusta el queso fuerte? Te enseñamos a preparar pollo al roquefort
Una receta sencilla, muy fácil de preparar y sabrosa que va a triunfar en tu mesa
Si disfrutas comiendo queso y con distintas elaboraciones si el queso forma parte de sus ingredientes, tenemos una receta que tienes que probar. Se trata de un plato sencillo de preparar, con muy pocos ingredientes y que puedes tener elaborado en poco tiempo. Eso sí, si estás a dieta, igual no es el plato ideal. ¡Toma nota! Esta es la receta del pollo al roquefort.
Nos ponemos manos a la obra reuniendo todos los ingredientes que vamos a necesitar: pechuga de pollo en filetes pequeños, un brick pequeño de nata líquida, un pedazo de queso roquefort, mantequilla, sal y pimienta negra molida.

Así lo tenemos que hacer
Comenzaremos derritiendo una nuez de mantequilla en una sartén y friendo en ella los filetes de pollo. Mejor hacerlo en tandas y añadiendo mantequilla si es necesario. Una vez frito el pollo, en la misma sartén, añadimos el queso roquefort cortado el trozo y lo removemos para que se vaya deshaciendo.
Cuando lo tenemos casi derretido, añadimos el brick de nata, un poco de pimienta negra molida y dejamos que se haga todo unos minutos, hasta que el queso se haya derretido completamente en la nata. Después, añadiremos las piezas de pollo. Ojo, el pollo puede soltar agua o escurrir jugos, normalmente ese líquido no lo añadimos a la sartén. Lo dejaremos que se cocine todo durante 5 minutos a fuego muy suave y ya tenemos listo nuestro pollo al roquefort.

Consejos para conseguir el mejor resultado
No hace falta que el pollo se haga demasiado en la sartén hasta quedar dorado porque la salsa lo va a cubrir completamente. Con que esté hecho por dentro, es suficiente.
Este plato lo puede elaborar el día antes o hacerlo por la mañana para tomar a la hora de cenar sin ningún problema.
A la hora de servirlo en la mesa, puedes ponerlo tal cual o elaborar unas tostas, poniendo un filete sobre una rebanada de pan tostado y poner un poco de salsa. Y, si piensas en un entrante diferente, puedes cortar el pollo en tiras antes de continuar con la receta y servirlo templado sobre unas hojas de endivia, por ejemplo.
Si quieres aligerar esta receta, puedes hacer el pollo a la plancha y prescindir de la mantequilla. Y en lugar de usar nada, puedes emplear leche evaporada.
Y, te avisamos, prepara un trozo de pan porque vas a mojar en la salsa hasta que se acabe.