3 salsas para acompañar tus platos: caramelizadas, vinagretas y mahonesas
Descubre cómo dar ese toque especial a un plato con una variedad de las salsas más tradicionales.
Según los ingredientes y su textura, las salsas pueden dar ese toque especial al plato, aportando sabor y color y ayudándonos en la presentación. por su sabor y su color. color y sabor. Hoy te presentamos tres versiones de las más típicas. ¿Te atreves a probarlas?
SALSAS CARAMELIZADAS
Se tratan de las salsas que como ingrediente principal tienen el azúcar, lo que aporta sabor, color y dará ese punto de espesor característicos de este tipo de salsas.
Salsa de frambuesa

Ingredientes:
- 100 g de azúcar
- 50 g de frambuesas
- 2 vasos de jerez dulce
- Menta fresca picada
- Zumo natural de limón
- Sal
Elaboración:
Añadimos el azúcar en una sartén junto con el zumo de limón. Cuando el azúcar coja un color dorado, es decir empiece a caramelizar, añadiremos las frambuesas, dejando que se impregnen bien con el caramelo. Lo regamos con el jerez y espolvoreamos con la menta picada*. Echamos una pizca de sal y dejamos al fuego durante unos 10 minutos para que espese.
Esta salsa es ideal para las carnes rojas y para el magret de pato.
* Recomendación: La menta es una planta aromática fácil de cultivar en casa. Una manera fácil de tener siempre a mano unas hojas bien frescas para nuestros platos y una nota de sabor a un vaso de agua. Solo necesita mucho sol y riego constante.
SALSA VINAGRETA
Las vinagretas son una de las salsas más populares y que más utilizamos para aliñar los platos de ensaladas de lechuga o pasta.
Salsa vinagreta verde

Ingredientes:
- 1 vaso de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre
- Azúcar
- Pimienta blanca molida
- Perejil
- Cebollino
- Albahaca
- Sal
Elaboración:
Ponemos en un recipiente el vinagre, una pizca sal y de azúcar, y la pimienta. Mezclamos bien hasta que quede disuelto. Trituramos el cebollino, la albahaca y el perejil y lo añadimos al vinagre. A continuación, y sin dejar de remover, agregaremos lentamente el aceite de oliva hasta que empiece espesar.
* Recomendación: El azúcar ayuda a bajar la acidez del vinagre. Si la vinagreta queremos que sea suave, se puede añadir un poco más de azúcar.
SALSA MAHONESA
La salsa mahonesa se caracteriza por tener una textura cremosa y consistente fruto de la emulsión del huevo y el aceite. Se toma en frío.
Salsa mahonesa al azafrán

Ingredientes:
- 1 yema de huevo
- 1 vaso de aceite de oliva o de girasol
- Unas gotas de vinagre o limón
- Sal
- Unas hebras de azafrán tostado
Elaboración:
En un mortero molemos las hebras de azafrán con un poco de sal, esta nos ayudará a conseguir el polvo rojo de azafrán. En una batidora batimos el huevo para airearlo un poco. Añadimos el aceite poco a poco y sin dejar de batir. Cuando empiece a coger cuerpo vertemos unas gotas de vinagre o limón y el polvo de azafrán con la sal. Continuamos batiendo hasta que sea consistente.
*Recomendación: La sala mahonesa, con solo huevo, aceite, sal y limón, es la base para realizar gran variedad de salsas que, en función de los ingredientes que se le añadan, nos dará un sabor y un color que combinará a la perfección con nuestros platos principales. Existen una gran variedad de salsas mahonesas: la tártara, la rosa, el alioli, o esta mis, al azafrán que aporta un sabor extra al plato.