Aldo Olcese: un sabio, un modelo ético

Fallece el economista Aldo Olcese, pionero de la responsabilidad social de las empresas

2 min
Contenido verificado
Aldo Olcese

Cuando este diario, 65ymas.com, decidió crear sus Comités de Expertos, tenía tres ideas claras. Una, que tendrían que uno de esos Comités que yo llamo de sabios, tenía que ser de Economía. Otra, que, al tratarse de materia tan delicada y especializada, sus trabajos y dictámenes tenían que ser respetados por su rigor y la categoría intelectual de sus miembros. Y la tercera, que tenía que ser presidido por Aldo Olcese.

¿Y por qué Aldo Olcese? Enumero los motivos que nos llevaron a esa decisión: 

  1. Porque su nombre era garantía de y para todo lo que buscábamos. 
     
  2. Porque Olcese era un grande de la Economía, que estoy escribiendo con mayúscula. 
     
  3. Porque la cantidad de libros que escribió era un aval tangible para cualquier tarea que se le pudiese encomendar, como ya se había demostrado en sus trabajos de asesoría a todos los gobiernos (socialdemócratas y conservadores) de la España democrática. 
     
  4. Porque era el gran referente como hombre que sabía conciliar y conectar los intereses de las empresas y las necesidades de los trabajadores. 
     
  5. Porque, desde esa capacidad de acuerdo y mediación se había convertido en el líder, por no decir el fundador en España de principios tan sensibles como el de buen gobierno y responsabilidad social en la empresa. 
     
  6. Porque dedicó gran parte de su vida a ser también todo un apóstol de la sociedad civil, cuyos valores reivindicó como base de la convivencia democrática. 
     
  7. Porque fue uno de los grandes reformistas de un tiempo en que hablar de reformas en este país era hablar de transformaciones históricas. 
     
  8. Porque era un intelectual honesto, que creía en España y quería mejorarla, y lo hacía sin servidumbres ideológicas. Por eso era tan respetado por los dos partidos que se turnaron en la gobernación. 
     
  9. Porque, desde el punto de vista humano, era un economista con alma.
  10. Y porque para un periódico como 65ymas.com, Aldo Olcese no solo era una extraordinaria aportación de talento, sino una sólida guía ética y profesional desde una base doctrinal que hoy, en tiempos de tanta desorientación, podríamos y deberíamos poder calificar como “capitalismo humanista”.

A este decálogo solo puedo añadir una anotación personal: me cuesta mucho trabajo asumir su defunción. Cuando me dieron la noticia, no lo podía creer: Aldo Olcese era la imagen de la vitalidad; era esa persona que siempre estaba para todo lo que necesitábamos de él, y lo necesitábamos mucho; era la luz que se encendía cuando lo oíamos hablar; era la inteligencia y la frescura, la rapidez y la calma, que en su persona se hacían extrañamente compatibles. Era Aldo Olcese: en esta Casa, algo más que un talento, algo más que un sabio: un estilo, un manual de convivencia, un modelo de servicio. Le seguiremos llamando y lo encontraremos, porque sigue viviendo en sus libros y en todo lo que nos enseñó.