El autónomo y su pensión

Esta película se podría titular así: “Buscando desesperadamente ingresos”. Es que hacen mucha falta, aunque el año que viene las autonomías podrán gastar casi lo que quieran, como si vinieran elecciones. Hacen falta para que haya dinero para el gasto social imprescindible por la pandemia y hacen falta en la caja de la Seguridad Social, de la que salen las pensiones y tiene un déficit anual, de 17.000 millones, contando todos los gastos que se imputan al sistema. Con esos fines es segura la subida del IVA y en capítulos tan discutibles como la Sanidad privada. Y se ponen sobre la mesa las cotizaciones de los autónomos: que se paguen según los ingresos. Es un viejo asunto, pero la necesidad ha creado la oportunidad del momento. Tiene un aspecto positivo: parece lo más justo, siempre que no suba la cotización de los que menos ganan. Tiene una dificultad: su aplicación con tramos como el IRPF, porque los ingresos del autónomo suelen ser variables y habrá que ser flexibles en esos tramos de un mes a otro. Y creo que tendrá al final una ventaja: las pensiones de los autónomos, por lo menos de algunos autónomos, dejarán de ser una miseria.