La dichosa aplicación
Me gusta la aplicación que te retrata –es un suponer– cómo serás de mayor. Dicen que esa App se guarda el derecho de usar tus datos e incluso tus fotos con fines comerciales, pero no me preocupa demasiado: al fin y al cabo, todas las empresas comerciales que hay en el mundo ya saben qué me gusta comer, cómo visto, donde veraneo, qué muebles tengo, a qué horas utilizo el cuarto de baño y me temo que alguna cosa más. Y como lo saben, me envían propaganda, me hacen proposiciones, me llaman a la hora de la siesta y me ofrecen paraísos y todo tipo de cachivaches. Como a usted. Pero eso me importa poco. Me importa más si quienes se ven a sí mismos de viejos empiezan a respetar a los mayores. Lo voy a decir en pareado: lo que no consigue la educación, que lo consiga esta aplicación.