Un mes para cambiar

Están los gobiernos autonómicos más perdidos que peces en un garaje. Se sienten ante un abismo de inseguridad jurídica si no se prorroga el estado de alarma. No entienden, ni entendemos nadie, que se haya decretado esa alarma para dar cobertura jurídica a las decisiones de las autonomías frente a la pandemia y ahora se diga que las autonomías tienen instrumentos legales para adoptar las mismas decisiones. ¿Hay salida para este marasmo? Sí, la ofreció el Consejo de Estado a las pocas horas de que explotara la incertidumbre: un plan B legislativo tan sencillo como actualizar la vieja Ley de Sanidad. La idea ya la sugirió hace tiempo el presidente de Galicia, Núñez Feijoo, pero no tuvo éxito porque es de derechas. Ahora hay una propuesta del Consejo de Estado. Y da tiempo para ponerla en práctica, porque falta exactamente un mes para el final de la alarma. Si ayer se aprobó por trámite de urgencia la nueva Ley del Cambio Climático, mucho más fácil debiera ser actualizar la Ley de Sanidad. Muchos nos negamos a aceptar que la alternativa a una emergencia sanitaria sea únicamente el estado de alarma. Si así fuese, habría que cerrar la mitad del deteriorado entramado institucional.