No me digáis
No me digáis que puede ocurrir. No me digáis que por las aspiraciones de Pablo Iglesias, por el cordón sanitario de Albert Rivera, por los juegos de poder en Navarra, por lo impresentable que sería pactar con independentistas, estamos condenados a repetir las elecciones generales. No me digáis que por la aparición de los bloques se han creado dos frentes irreconciliables que hacen imposible un gobierno de auténtica cooperación no limitado al PSOE y Podemos. No me digáis que los intereses de partido se vuelven a imponer a los intereses nacionales. No me digáis que en España no es posible una gran coalición, si siempre fue posible y saludable en Alemania. No me digáis nada de esto porque, para ese resultado, la próxima vez que les vote su padre.