Ya está bien de jugar con los pensionistas

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Ya está bien de jugar con los pensionistas

Hace algo más de tres años, la Ley 21/ 2021 de 28 de diciembre fijaba la garantía de actualización de las pensiones, para lo cual se establecía que el incremento anual se haría según el IPC, Índice de Precios al Consumo, una vez conocido el dato del mes de noviembre. “El mantenimiento del poder adquisitivo, dijo la ministra Elma Sáiz, es un derecho de los pensionistas de nuestro país, ciudadanos y ciudadanos que han trabajado y cotizado durante décadas”.

Nada más justo y riguroso que lo anotado por la señora ministra de la Seguridad Social. No debe haber nadie en este país, sea político, empresario, sindicalista, padre, hijo, cura, monja o vulgar currante, que no estuviese convencido –¡hasta ayer y hoy mismo!– de que la subida de las pensiones sería del 2,8 por ciento. Ese es el porcentaje que sale tras la aplicación del IPC del año 2024. Así lo dijo el gobierno, así lo publicamos los medios informativos y así lo celebraron los 10,3 millones de pensionistas que hay en este país, porque se conseguía que se mantuviera su poder adquisitivo, ya que la subida del subsidio era igual al incremento del coste de la vida. 

Sin embargo, cuando este martes, día 21 de enero, se conocieron o se intuyeron las dificultades políticas para aprobar el decreto ómnibus del que depende el gran parte de la política social del gobierno, se oyó una alarmante voz oficial que advertía de los males del decreto al Partido Popular y a Junts per Catalunya y demás posibles votantes en contra: “no votar ese decreto es impedir la subida de las pensiones”. La palabra “chantaje” apareció en multitud de crónicas. En este diario, 65ymas.com no creemos que el gobierno actual practique ningún tipo de chantaje. Si lo creyésemos, estaríamos exigiendo una moción de censura para echarlo por prácticas dolosas e indecencia.

No creemos, en efecto, que ni Pedro Sánchez ni ninguno de sus ministros chantajeen a nadie. Pero este episodio contiene bastantes ingredientes que incitan a salir a la calle y gritar que ya está bien. 

Ya está bien de que nos tengan a todos engañados con la seguridad de que la subida de las pensiones de acuerdo con el IPC era algo serio y, sobre todo, algo permanente, incluso definitivo. Así nos lo repitieron hasta la saciedad y resulta que “lo serio, permanente y definitivo” dependía de algo tan vulgar y feo como demostrar la intención de la oposición de demostrar debilidad del gobierno en una votación parlamentaria.

Ya está bien de que se haga este “número”, al mismo tiempo que el Partido Popular registra en el Congreso una proposición de ley para que el poder adquisitivo de las pensiones se mantenga, al margen de las veleidades políticas. Eso es puro electoralismo u oportunismo.

Ya está bien de que Junts per Catalunya, el partido de Puigdemont, utilice el perjuicio a 10,3 millones de pensionistas para sus fines partidistas, como son las exigencias de ese líder independentista a Pedro Sánchez.

Y ya está bien de que se utilice a las pensiones y a los pensionistas como moneda de cambio de asuntos que nada tienen que ver con la justicia, ni con la equidad, ni con la justicia social. Lo diré con tono de querella e indignación: estáis jugando, señoras y señores políticos del gobierno y la oposición, con el derecho que mencionaba la ministra Sáiz. Yo creo que estas acciones, estas maniobras, estos intereses de partido, se acaban pagando en las urnas. Rectifico: se tienen que pagar.