Guiso de costillas, patatas y hierbas aromáticas

Como hacer unas deliciosas patatas guisadas con costillas y un toque fresco de hierbas aromáticas

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Guiso de costillas, patatas y hierbas aromáticas. Foto: Bigstock

Un guiso calentito y reconfortante, que supone un plato único, super socorrido, fácil y rápido de hacer, y además económico. ¿Qué más se puede decir de este plato de batalla que está super rico? Con una pequeña variación, las hierbas aromáticas, tendrán un toque diferente.

Ingredientes:

  • 600 gr de costillas de cerdo (pueden ser adobdas)
  • 1 cebolla
  • 2 pimientos verdes
  • 2 dientes de ajo
  • 3 patatas hermosas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cayena
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Perejil fresco, 1 rama
  • Cilantro fresco, 1 rama
  • Eneldo fresco, 1 rama (opcional)
  • Hierbabuena fresca, 1 rama (opcional)

Elaboración:

Para hacer este guiso de costillas, patatas y hierbas aromáticas, en primer lugar, pela la cebolla y pícala en brunoise fina, es decir, en daditos tan finos como puedas.

Lava los pimientos verdes, retírales el pedúnculo y todas las semillas y pícalos también, bien menudos.

Pela los ajos, pártelos por la mitad para retirarles el germen, responsable de que repita y resulte indigesto a algunas personas y pícalos bien menudos

Acerca una cazuela al fuego con un chorrito de aceite de oliva. Saltea a fuego vivo las costillas salpimentadas. A medida que vayan estando un poco tostadas por todos los lados, ve sacándolas a un plato aparte y reserva.

En el mismo aceite, baja la intensidad del calor, pocha a fuego muy suave la cebolla, el ajo, y el pimiento verde picados.

Pon a punto de sal y añade dos hojas de laurel y la cayena. Sigue cocinando hasta que las verduras estén blandas y bien pochadas. Añade las dos cucharadas de salsa de tomate y sigue cocinando un par de minutos más.

Pela las patatas y cháscalas. Chascar la patata es partirla en trozos, pero no con un corte limpio de cuchillo sino rompiéndola, para que así desprenda su almidón natural, lo que ayudará a espesar el guiso de forma natural. Para hacerlo, cogemos la patata con una mano y con la otra hacemos una incisión con un cuchillo puntilla, como si fuéramos a cortar un trozo, solo que a mitad del corte levantamos un poco el cuchillo, para que el trozo de patata se rompa solo.

Devuelve las costillas a la cazuela y añade también las patatas chascadas. Da unas vueltas y cocina dos minutos más.

Pasado ese tiempo, cubre de agua de tal forma que quede un poco por encima de las costillas. Sube el fuego hasta que rompa a hervir y en ese momento, baja el fuego. Deja cocer a fuego suave durante 35 o 40 minutos.

Al final, prueba y rectifica de sal o pimienta negra.

Sirve tu guiso recién hecho. En el momento de servir, acompaña con unas hierbas recién picadas. Haz la combinación que más te guste: un poco de perejil, cilantro, eneldo, hierbabuena… lo importante es que sean frescas y que las añadas con el plato ya servidas, recién picadas, para que desprendan todos sus aromas.