Queso frito con tomate de yecla, receta fácil de tapeo
Cómo hacer queso de cabra frito con salsa de tomate y pimiento rojo, perfecto para un sabroso tapeo
Un tapeo delicioso: queso frito con tomate de Yecla. Es típico en toda la Región de Murcia, y muy especialmente en Yecla. Se emplea un queso de cabra, tierno, pero no fresco, que podría llegar a ser difícil de freír una vez rebozado. Junto con la salsa, un tomate con pimiento rojo sofrito a su amor, de puro sencillo, es delicioso, gracias a una mezcla de sabores exquisita.
Para acompañar, nada mejor que un vino blanco o rosado bien fresquitos, o incluso una cerveza rubia, también bien fría.

Ingredientes:
- Queso de cabra
- 1 huevo
- Pan rallado
- Harina
- Sal
- Aceite de oliva suave
Para la salsa:
- 2 tomates, bien maduros
- Un trozo de pimiento rojo
- Sal
- Azúcar
- Aceite de oliva
Elaboración:
Para hacer este queso frito con tomate, comenzaremos por elaborar la salsa. Para ello, lava el pimiento rojo y retírale las pepitas. Pícalo en brunoise fina, es decir, en dados menudos.
Por otro lado, parte por la mitad el tomate y rállalo. Reserva por seprado.
Acerca una sartén al fuego con un poco de aceite de oliva suave y, cuando tenga temperatura, incorpora el pimiento rojo. Deja que se poche a fuego muy suave durante cinco minutos.
Cuando se vea el pimiento bien blandito, añade el tomate rallado y pon a punto de sal. Deja que se siga cocinando a fuego suave, durante 10 minutos más o menos.
Casi al final, añade una pizca de azúcar para corregir la acidez. Reserva.
Vamos ya con el queso. Córtalo en triángulos de, aproximadamente, un centímetro de grosor.
Prepara ya tu estación de fritura. Para ello, coloca tres platos o tres boles, uno con harina, otro con huevo batido, y el último con pan rallado. Pon una pizca de sal en el huevo y acerca una sartén con abundante aceite de oliva suave a calentar.
Mientras el aceite va tomando temperatura, ve pasando los triángulos de queso primero por harina, después por el huevo batido y por pan rallado para terminar. Vuelve a pasarlos por el huevo y por pan rallado, para que tenga un rebozado un poco más armado y evitar así que el queso se funda en el aceite o pierda el rebozado.
