Tartera caravaqueña, el cordero asado con tomillo más rico de Murcia

Receta del cordero asado típico de Caravaca de la Cruz, la tartera caravaqueña

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Tartera caravaqueña, el cordero asado con tomillo más rico de Murcia. Foto: Murcia turística

La tartera caravaqueña es un asado excepcional con el mejor cordero. Es típico de la comarca del Noroeste, especialmente, como su nombre indica, Caravaca de la Cruz.

En esta tierra el consumo de cordero es tradicional desde que lo popularizaron los árabes, aunque con los siglos ha ido evolucionando las diferentes formas de elaborarlo. En Caravaca de la Cruz es muy típico este asado que tiene como principal función resaltar el sabor clásico del cordero lechal únicamente utilizando el tomillo autóctono de la zona. Aunque cada vez más se incorporan también las patatas. La base de la gran calidad del cordero autóctono hay que buscarla en el suelo donde pastan las ovejas, un tapete lleno de tomillo y romero, con una raquítica pero finísima hierba que dan al animal una textura y un valor inigualable.

Ingredientes:

  • 4 paletillas de cordero lechal
  • 4 patatas grandes
  • 125 ml. de vaso de aceite de oliva
  • 200 ml. de vino blanco
  • 1 cabeza de ajos
  • 1 ramita de tomillo
  • Sal
Tartera caravaqueña, el cordero asado con tomillo más rico de Murcia. Foto: Murcia turística

Elaboración de la tartera caravaqueña

Para hacer esta tartera caravaqueña, lo primero que vamos a hacer es preparar las patatas. Las pelamos y las cortamos en rodajas de unos dos centímetros más o menos. Reservamos.

Limpiamos bien las paletillas del cordero lechal para retirarle cualquier impureza que pueda tener.

Pelamos los ajos, los partimos por la mitad para retirarles el germen y los machacamos en el mortero con un pellizco de sal, que ayudará a que no salten. Hacemos un buen majado, hasta que el ajo se haya convertido en una pasta.

Ponemos sal sobre las paletillas y después las embadurnamos bien con el majado de ajo.

En una sartén con un hilito de aceite de oliva virgen extra doramos las paletillas, por ambos lados.

Regamos con aceite de oliva el fondo de una fuente de horno. Colocamos bien extendidas las patatas y salpimentamos. Colocamos las paletillas encima y regamos con el vino blanco. Añadimos también otro hilito de aceite de oliva virgen extra.

Metemos en el horno, que ya debe estar precalentado a 180°C y asamos durante una hora y media.

Cuando saquemos el cordero, añadimos las hojitas del tomillo fresco por encima.

Servimos recién hecho, la paletilla del cordero, bien regada con su caldo y acompañada de unas patatas.