Cuida tu cadera con estos ejercicios
Cuidar nuestra cadera es fundamental ya que sobre ellas descansa el peso del tronco
Los músculos de la cadera son los que permiten el movimiento de ambas piernas y contribuyen en gran medida a nuestra estabilidad, por ello si se vuelven tensos por inactividad, rigidez o demasiada actividad, es común que lleguemos a experimentar problemas de equilibrio y dolor al caminar.
Con la edad vamos perdiendo la movilidad en la zona de la cadera, además el estilo de vida actual nos lleva a permanecer mucho tiempo sentados, inmovilizando la musculatura de las caderas. Si esta tensión no se libera, se va acumulando en los glúteos, los muslos, el vientre, las ingles y la región lumbar. Además, la mayoría de lesiones de espalda se producen por movimientos del día a día. Uno de los motivos es que los movimientos que implican el torso debemos realizarlos doblándonos desde la cadera, no desde la cintura. Una cadera tonificada y flexible repercute en la movilidad de todo nuestro cuerpo y debemos hacer todo lo posible para fortalecer y protegerla.
Por ello, te proponemos una serie de ejercicios que permiten desbloquear esta zona y que deberíamos realizar al menos dos veces a la semana, en sesiones de 15 minutos.
1-Flexión de cadera
De pie, con los pies a la anchura de caderas, activamos el abdomen y los glúteos para mantener la estabilidad y subimos una pierna contrayendo los flexores de cadera, manteniendo la pierna en alto unos segundos y activando bien todos los músculos necesarios para no movernos ni modificar la curva lumbar. Luego repetiremos con la otra pierna.
2-Rotación de cadera
Acostados boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies planos sobre el suelo, apoyamos el tobillo derecho sobre la rodilla izquierda. Lentamente traemos la rodilla izquierda hacia el pecho y sentimos el estiramiento en los glúteos, manteniendo esta posición entre 30 y 60 segundos. Volvemos a la posición inicial y cambiamos de pierna.
3-Pelvis adelante y atrás
Sentados en una silla, realizaremos movimientos de anteversión y retroversión pélvica. En el primer caso, el movimiento de la pelvis va hacia delante y arqueamos las lumbares, en el segundo la pelvis va hacia atrás y los glúteos tiran desde detrás de la columna. Este ejercicio, que repetiremos diversas veces, sirve para tratar el dolor lumbar y conseguir una buena conciencia corporal. Conforme basculamos la pelvis, intentamos encontrar un buen equilibrio en la cabeza, el cuello y el tórax.
4-Extensión de aductores
Sentados en el suelo, con la base de la pelvis contra la pared, reposamos las manos en el suelo y deslizamos una pierna por la pared, abriéndola tanto como podamos. El movimiento ha de ser lo más lento posible y sale del interior de la cadera, por lo que no debemos hacer fuerza con los muslos. Después repetimos con la otra pierna.

5-Puente de glúteos
Acostados boca arriba, con las rodillas dobladas y los pies planos en el suelo, levantaremos las caderas para formar una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Apretamos los glúteos en la parte superior del movimiento, y bajamos de nuevo al suelo.
Para evitar problemas en las caderas, la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (https://www.aaos.org) aconseja proteger los tejidos si hemos sufrido alguna lesión; estirar y aflojar suavemente los músculos con regularidad; realizar una rutina de calentamiento antes de hacer ejercicio y aumenta gradualmente la duración y la intensidad de los ejercicios.
Sin embargo, para cuidar nuestras caderas también debemos realizar algunos cambios en el estilo de vida como pasar menos tiempo sentados, y añadir movimientos amplios y variados, en nuestro día a día, que trabajen todas nuestras articulaciones. La práctica de disciplinas como el yoga o el pilates, con sus estiramientos, flexiones, extensiones y torsiones, son una excelente forma de mantener las caderas tonificadas, flexibles y desbloqueadas.
Además, muchos de los problemas de movilidad son debidos a restricciones en la fascia, y no sólo en los músculos, por lo que un masaje terapéutico profundo nos ayudará a descongestionar la rigidez muscular. Ante cualquier molestia, la mejor opción es acudir a tu médico o fisioterapeuta para que establezca un diagnóstico del problema.