Sanidad alerta sobre los graves efectos del edadismo

Da claves para hacer frente a esta discriminación por edad

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Erradicar el edadismo y aumentar la calidad de vida de los mayores, los grandes retos de esta década

El Ministerio de Sanidad ha advertido en sus redes sociales de los graves efectos que tiene el edadismo para las personas mayores y la sociedad en su conjunto. Se trata de un tipo de discriminación y prejuicios asociados a la edad, que presuponen que todas las personas mayores son iguales, y que tiene graves consecuencias.

El edadismo fue un término acuñado por Robert Butler en la década de los 60 para referirse a estos estereotipos y prejuicios. De hecho, a pesar de los años transcurridos, diversas investigaciones sugieren que esta discriminación por edad puede ser ahora incluso más generalizada que el sexismo y el racismo.

Forma parte de la comprensión generalizada sobre el propio envejecimiento y las relaciones intergeneracionales, y actúa perpetuando conceptos estereotipados de las personas mayores, excluyendo a este colectivo de la participación y la toma de decisiones, dando un trato diferencial en servicios y administraciones e invisibilizando, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, etc., limitando así la correcta comprensión de la diversidad existente en la vejez. Estos son sus efectos:

  • Produce estrés cardiovascular y disminuyendo los años de vida y la calidad: las personas mayores con actitudes negativas sobre el envejecimiento pueden vivir 7,5 años menos que los que tienen actitudes positivas.
  • Condiciona la percepción negativa, retrasando la realización por ejemplo de adaptaciones estructurales de la vivienda y pudiendo conllevar un riesgo de auto-exclusión.
  • Perpetúa creencias estereotipadas sobre el envejecimiento, provocando que dejan de tener presencia y representación en medios de comunicación y actividades públicas, lo que genera en consecuencia una invisibilización y ausencia de participación en la toma de decisiones.
  • Contribuye a la regulación del mercado laboral, limitando el acceso de personas de edad y, por tanto, provocando su exclusión del mercado laboral
  • Dificulta el acceso a la información y servicios en los que se priorice los canales digitales y tecnológicos que supongan una brecha digital
  • Genera actitudes negativas en la prestación de cuidados a largo plazo, limitando los recursos orientados a la patología crónica y perpetuando el modelo de atención a la enfermedad aguda, provocando así una falta de adaptación a los cuidados

¿Cómo se puede evitar?

Hay varias herramientas para hacer frente al edadismo. Desde el Ministerio de Sanidad señalan las siguientes: 

  • Comprender el envejecimiento como una etapa más de la vida.
  • Contrarrestar los conceptos negativos y estereotipados con el reconocimiento de la diversidad en la vejez y apoyando la participación. Los cambios debidos a la edad deben ser objeto de respeto.
  • Participación informada de las personas mayores en la toma de decisiones, especialmente en aquellas en las que están implicadas.
  • Valorar a las personas mayores, tanto por su madurez, experiencia y perspectiva.