El miedo y el monstruo

Había durado mucho la paz en territorio europeo y nos habíamos acostumbrado. No nos dimos cuenta de que tenemos de vecino por el Este a un gobernante con vocación de zar. No le dimos importancia a cómo ese gobernante llamado Vladimir Vladimirovich Putin creaba fábricas de mentiras para manipular la opinión pública mundial y deteriorar las democracias occidentales. Y ahí lo tenemos. Ignoramos a dónde quiere llegar, pero es el mayor enemigo público. Ignoramos también cómo piensa combatir las sanciones económicas impuestas por las democracias occidentales, pero recomiendo que se siga la pista china. E ignoramos finalmente si su intención es meter a Europa en un conflicto gigantesco, pero nada se puede descartar. Un error, un incidente fronterizo, una pequeña provocación puede provocar un gran incendio. Ese es el peligro de un autócrata como Putin. De momento, nos ha metido el miedo en el cuerpo y nos ha vuelto a instalar en la inseguridad. No les digo nada del precio del petróleo y del gas porque rápidamente lo vamos a notar. Y Occidente, sin poder intervenir militarmente porque eso sería una catástrofe universal. Putin vive de nuestro miedo. Y nuestro miedo ha creado un monstruo.