Nos vamos a arrepentir

Mantengo que no hay en el mundo una persona más indefensa que el rey Juan Carlos. Se le hacen todo tipo de acusaciones que van más allá de las investigaciones judiciales y no puede hacer lo que hace el más insignificante concejal: ponerse al teléfono para una entrevista. Se le injuria, se le insulta y se le llamó comisionista hasta que un fiscal suizo dice que el dinero donado por Arabia Saudí no ha sido ningún pago de comisión. Veo “declaraciones” suyas a medios informativos que nunca se efectuaron. Su persona es utilizada en la estrategia de los partidarios de la república para presentarlo como ejemplo de corrupción y llegar a la hiperbólica conclusión de que la Monarquía es corrupta. Y como las acciones que están en manos del fiscal no son defendibles en el debate público, el gobierno ha decidido no defenderlo en absoluto, sin reconocer siquiera lo que hizo por la democracia en este país. Parece que disfruta haciéndolo pasar a la historia como un rey sin ética ni principios. Y los independentistas y el populismo más radical se encargan de presentar su reinado como un tiempo de falsedades y apaños. Su objetivo, liquidar la monarquía y la Constitución. Creo que algún día, y no muy lejano, este país se va a arrepentir.