Unas cuentas de fábula

Ayer daba gusto leer 65Ymás. Incluso más gusto que otros días. Es que la redacción de este diario desmenuzó a conciencia el anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado y encontró grandes noticias que publicó antes que nadie. Y es fantástico: habrá 700 millones de euros para atender a los mayores; subirá un 46 por ciento el dinero destinado a la dependencia; subirán, aunque esto no sea novedad, un 0,9 por ciento las pensiones y un 1,8 las no contributivas. El gasto sanitario, espectacular: un 141 por ciento más para la Sanidad pública. Pero yo saludo con especial simpatía que haya un capítulo, una partida, dedicada especialmente a la atención a mayores. ¡Ya se fijan en nosotros, queridos lectores! Ya somos alguien. Espero que a todo esto no haya que aplicarle aquello de “el papel lo aguanta todo”. Espero que el maldito virus permita que se pueda cumplir. Espero que la recaudación de impuestos no sea una ilusión óptica, porque no hay tantos salarios que superen los 300.000 euros (solo algo más de 16.000) ni tantas empresas, grandes o pequeñas, con beneficios. Y espero que el país de fábula con el que sueñan los gobernantes no sea, efectivamente, una fábula.