En el día de hoy

Hoy es un día crucial. En Bruselas, Consejo Europeo en busca de soluciones para contener el precio de la luz. En Madrid, reunión de la ministra con las asociaciones mayoritarias del transporte, último intento para terminar la huelga. “No nos levantaremos hasta alcanzar un acuerdo”, anunció el señor Sánchez. Los daños están siendo inmensos: casi mil millones solo en productos alimenticios, 130 millones diarios en el sector de la distribución… Cuando se haga balance final, quizá tengan razón las patronales CEOE y Cepyme: “una gran crisis económica y social”. Es evidente que hay que poner fin a esa sangría. Y no hay más que una forma: si no baja el precio de los carburantes, poniendo mucho dinero sobre la mesa. Tanto dinero como sea necesario para que dedicarse al transporte no sea un negocio ni una actividad ruinosa. Y dicho eso, ¡qué gran ejemplo el de las cofradías de pescadores! Desconvocan su huelga sin recibir un euro. Lo hacen para que no falte un alimento de primera necesidad. Eso es generosidad. Eso es altruismo. Pero claro: no se le puede pedir a todo el mundo. Sobre todo, cuando se trata de llevar a casa un poco de pan.