Menosprecio de capital humano

1 min
Contenido verificado
Desprecio por el talento sénior: El 40% de los candidatos mayores de 55 a un empleo, descartados
Fogonazos

 

El Barómetro de la Fundación MAPFRE sobre el consumidor senior, brillantemente resumido ayer por Pepa Montero en 65ymas.com, es la muestra elocuente, por no decir escandalosa, del deterioro del capital humano en la sociedad actual. Según ese estudio, solo el 13% de los mayores de 55 años se siente valorado laboral y profesionalmente. Ese 13% supone que a más de seis millones de personas, todas con experiencia, se les niegan incentivos para rendir de acuerdo con sus posibilidades. Un profesional que no se siente estimado es un profesional que trabaja a disgusto, que en muchos casos renuncia a su iniciativa y posiblemente se limita a cumplir sus más elementales obligaciones. Eso es un dispendio, especialmente en un país que necesita urgentemente mejorar la productividad. Y mucho nos tememos que las perspectivas no anuncian ninguna mejora: los expedientes de regulación de empleo se siguen aplicando a esas edades con todos sus efectos de desaliento, y el edadismo, ese castigo de los seniors, sigue ahí. Y lo peor de todo: en el discurso político no se oye una palabra del aprovechamiento de ese inmenso patrimonio de talento. Y, si no se crea conciencia social, difícilmente se va a resolver.