Tenemos reina

Ayer, al salir del Palacio de La Zarzuela recordé a Alfredo Pérez Rubalcaba. Cuando Felipe VI era todavía un joven príncipe, Rubalcaba se reunió con él, hablaron durante horas y, al terminar, alguien le pidió su impresión: “Tenemos rey”, contestó el llorado político socialista. Lo recordé porque, si alguien me hubiera preguntado ayer por doña Letizia, le habría respondido escuetamente: “Tenemos reina”. No se suelen comentar en los medios informativos las audiencias de los reyes, pero, como periodista, no me resigno a silenciar los calificativos que creo que merece después de la amplia conversación con este diario: cercana, amable, trabajadora, sensible, paciente, documentada, conocedora de la realidad de la gente que recibe. Y le puedo decir al colectivo de mayores de este país: tenéis, tenemos, una gran defensora en la Familia Real. No sé si tanto como su marido, pero al menos igual. Preocupada por el aprovechamiento del talento senior; receptiva ante los problemas del edadismo, de la soledad o de la brecha tecnológica; y lectora de este diario, lo cual nos llena de orgullo. Pero nos llena, sobre todo, de esperanza. Y de confianza, ese valor que tanto falta en este país.