Páguese la luz

Hoy, presumiblemente, el gobierno aprobará un proyecto de ley destinado a frenar las subidas del precio de la luz. A este cronista le sirvió, de momento, para constatar su ignorancia y su falta de preparación: no entiende una palabra de cómo será esa nueva regulación. Como confía mucho en Nadia Calviño y en su buena intención, se deja llevar por lo que ayer adelantó y que sea lo que Dios, ella y los demás ministros quieran. Eso sí: llevamos tantas reformas del sistema eléctrico, que estoy instalado en la desconfianza. Se fabrica electricidad renovable a coste cero, y eso no se nota en el precio. Y también hoy se cambia el sistema de tarifa, pero resulta que es el retorno a algo que ya hemos experimentado: unas horas en que sale muy barato y otras en las que sale muy caro. El que sale barato no está para los horarios de los trabajadores, con lo cual es muy probable que vuelva a fracasar. Y lo único seguro es que once millones de españoles pagarán más de lo que pagaban. Con lo cual, todo lo referente a la luz es un misterio que empieza en lo que contiene el recibo y termina en las decisiones de hoy. Me rindo. Ahorraré como pueda, pero no como me mandan.