Filosofía de seniors

Estoy leyendo un libro fantástico: Un instante eterno, del filósofo francés Pascal Bruckner, editado en España por Siruela. Pienso hacerme eco de sus reflexiones durante algunos días, porque me parecen trascendentes y útiles. En su primer capítulo habla de los seniors, una nueva categoría de personas situadas entre la madurez y la vejez. Son gentes que, según Bruckner, están en buena forma física y a menudo mejor dotados que el resto de la población. “Este es el momento en que muchos, habiendo criado a sus hijos y cumplido con sus deberes conyugales, se divorcian o se vuelven a casar”. Los estamos viendo a diario. El último caso es el de Bill Gates, nacido el 28 de octubre de 1955. No todos los seniors son Gates, por desgracia, pero su caso confirma lo escrito por Bruckner. Lo que lamento es que, cuando los poderes públicos piensan en retrasar la edad de jubilación, no lo hacen porque descubran a un sector con ganas de vivir, ni se les ofrece una oportunidad de hacer útiles su experiencia y sabiduría. Se les usa, vaya por Dios, para resolver el problema financiero de la Seguridad Social. Hay que crear el periodo de los seniors con vitalidad, que son la inmensa mayoría. Serviría para hacer un mundo más alegre y creo que más feliz.
