Mensajeros de Justicia

Mensajeros de la Paz, la gran creación del Padre Ángel, acaba de publicar su Memoria de 2020. Todo es impresionante: el número de países, medio centenar, en los que Mensajeros desarrolla su tarea humanitaria que, si fuese una empresa, estaríamos hablando de una gran multinacional; la cantidad de sectores a los que lleva ayuda y consuelo, desde la educación a la medicina, pasando por residencias, donación de medicamentos, agua potable, alojamiento y comida a los más necesitados; las simples fotos de los que encontraron techo en la iglesia de San Antón… Y mirad las cifras de beneficiarios: 2.400 cada día de su obra social en España; 9.200 en las campañas de emergencia por la pandemia; más de 18.000 en el resto del mundo; el número indeterminado de mayores atendidos o acompañados; más de cinco millones de euros en proyectos sociales nacionales e internacionales… El Padre Ángel, en el prólogo de la Memoria, agradece tanto apoyo. Yo solo sé decirle: gracias a usted, Padre Ángel, porque la solidaridad necesita un motor, y ese motor es usted; necesita una ejemplaridad, y esa ejemplaridad es la suya. ¡Que alegría descubrir ese apostolado en medio de la ponzoña de la tensión política! Es como una liberación.