'El juego del calamar'

Lo único que entiendo del calamar es si está en su tinta o es cocinado a la andaluza. Pero ahora hay una auténtica fiebre por un juego que lleva ese nombre, es adictivo, y por lo visto hace estragos entre niños de 10 a 15 años de edad. El peligro está en los actos de violencia que se producen en ese juego, que llegan a la muerte del perdedor. Hay colegios que lo prohíben y otros que llaman la atención de los padres sobre los peligros del invento. Yo quisiera llamar la atención sobre otros aspectos. Primero: ha de saberse que, ante todo, estamos ante un fabuloso negocio. Hace un mes se estrenó en Netflix y en este tiempo le generó un valor de 775 millones de euros. Segundo: Netflix informa de que es un juego para mayores de 16 años y advierte de contenidos violentos y de sexo y yo tengo la duda de si hará esa advertencia justamente para atraer a los jóvenes, porque ¿quién de los que ahora tenemos una edad no se sintió atraído de jovencito por las películas para “mayores de 18 años”? Y tercero: si el juego es tan peligroso y adictivo, ¿por qué se permite su difusión y la venta de máscaras que, al parecer, son la gran atracción del próximo Halloween? ¿Tan indefensa está la sociedad? Esa indefensión es una alarma que, sumada a otras muchas en la misma línea, me empieza a obsesionar.