Pura estrategia de partido

En vista de las versiones contradictorias que existen, no voy a entrar todavía en la intrahistoria de la bomba política que ayer estalló en Castilla y León. Habrá días para hacerlo. Lo que hoy quiero señalar es lo evidente: que hay tres comunidades autónomas –Andalucía, Castilla y León y la Comunidad Valenciana– que están en el rumor del adelanto de elecciones por puro interés de partido. El PP sueña con cosechar unos cuantos éxitos en las urnas para presentarse como partido ganador. El PSOE sueña con revalidar el gobierno valenciano para seguir demostrando poderío. Castilla y León ya actuó y las otras dos posiblemente dependan de lo que digan las encuestas: si proclaman ganador al actual gobernante, las elecciones serán un hecho. Pues este cronista eleva su más enérgica protesta. No veo ninguna necesidad objetiva de disolver parlamentos regionales. Salvo que nos oculten algo, no hay problemas de gobernabilidad que no se puedan resolver con diálogo. ¿Qué hay, entonces? Afán de poder, sin más; puro interés y estrategia de partido. Y así estamos condenados a vivir en una interminable campaña electoral; la forma más eficaz de no alcanzar consensos y de vivir siempre en la crispación.