Defensor de los mayores

El nombramiento de Ángel Gabilondo como Defensor del Pueblo es tan acertado, que el cargo parece hecho a su medida. Estaba en el rumor desde hace mucho tiempo, no porque el PSOE o el PP lanzaran su nombre, sino porque antes del consenso político había un enorme consenso social sobre su persona. Es que quienes lo conocemos sabemos de su bonhomía, de su sentido ético y de su capacidad de diálogo. Fue el ministro que más en serio se tomó el pacto de Estado de Educación, esa histórica necesidad, y el que más cerca estuvo de conseguirlo. Desde 65ymas.com lo saludamos con singular afecto y sobresaliente esperanza. Por su edad, 72 años, sabe lo que son los problemas de los mayores, desde el edadismo a la soledad. Sabe de las injusticias que se cometen, que van desde el abandono a los malos tratos. Seguro que conoce casos de marginación y de desprecio a la experiencia. Y sabe de la incertidumbre de quien percibe una pensión y todos los días tiene que escuchar dudas sobre su futuro. Al dirigirme a él en este primer comentario, casi tengo más ganas de rezarle que de escribirle. Y la oración empezaría así: “Santo Ángel Gabilondo, Defensor del Pueblo y patrón de los pensionistas…”