Una duda personal

Estamos pasando la Navidad entre la prevención y la histeria. Conozco casos de anulaciones de viajes por miedo a los contagios que tienen atemorizada a la población. Multitud de familias tuvieron que cambiar la cena de Nochebuena a última hora porque algún asistente había dado positivo. Quien pudo se apresuró a hacerse test de antígenos, si es que los encontró en las farmacias, con la noble intención de no contagiar a nadie. Los jóvenes y adolescentes, incluso los niños, casi fueron declarados especies peligrosas porque se extendió la tesis de que son los principales portadores del virus. Y algunos medios publicaron que los test de antígenos son fiables si su resultado es positivo; si es negativo, hay que repetir la prueba. Quizá fue todo un truco comercial, pero esas informaciones aumentaron la sensación de inseguridad. En medio de la tormenta, el consuelo es que la inmensa mayoría de los contagios se curan como se decía que se curaba la gripe: o metiéndose en cama una semana o metiéndose en cama siete días. En el caso del covid parece que son o diez días o semana y media de confinamiento en el propio domicilio. Con lo cual no puedo evitar una duda, y que me perdonen los científicos: ¿y si todo fuese una nueva forma de gripe?