Feliz Navidad

Y hoy, ¿qué queréis que os diga? Es un magnífico día para celebrar el diálogo social, porque hay acuerdo sobre la reforma laboral y todas las partes han sabido ceder en algo, que es la única forma de pactar. Es un buen día para echar en cara a los grandes partidos que sean la excepción del diálogo y son incapaces, no ya de firmar, sino de sentarse a hablar de cómo resolver los problemas del país. Es un día excelente para celebrar que, aunque no se consiguen los objetivos económicos del gobierno, sí hay recuperación y creación de empleo y, aunque los salarios sean muy mejorables, crear empleo es la mejor forma de combatir la pobreza y la exclusión. Es un gran día para las reuniones familiares, aunque la puñetera ómicron las reduzca a la mínima expresión. Es un día espléndido para pagar deudas de amistad y recuperar relaciones que habíamos descuidado. Es el día que nos aportó un nombre simbólico, el de Antonio Resines, para decirnos que nadie, ni siquiera los vacunados con las tres dosis, estamos libres del contagio. Pero es, sobre todo, el día para acordarnos de los mayores que pasarán solos esta noche; de los que estarán felizmente acompañados; de los de cualquier edad que están en los hospitales como enfermos o como personal sanitario; de los que prestarán servicios públicos para decirnos colectivamente, efusivamente, como si fuese la primera vez, ¡Feliz Navidad!